TRANSCRIPCIƓN DEL MENSAJE DEL PRIMER ANIVERSARIO DE LA LAMBETH CONFERENCE

Mis queridas hermanas y hermanos en Cristo. Este mes de julio, se cumple justo un año desde que se llevó a cabo la Lambeth Conference en Canterbury. ”Qué extraordinario! Los Salmos nos invitan a mirar atrÔs y celebrar. Que alegría fue recibir a obispos anglicanos y a sus cónyugues de todo el mundo para esta reunión tan importanteque no había tenido lugar desde hace 14 años. Tuvimos momentos de tensión durante nuestra reunión, pero también estuvo llena de oraciones y conversaciones, mientras intentÔbamos entender qué significa ser la iglesia de Dios para el mundo de Dios.

Uno de los temas importantes de nuestros estudios bíblicos fue la hospitalidad. La Primera Epístola de Pedro insta a la comunidad de la iglesia a mostrar hospitalidad mutua. A usar los dones que hemos recibido para servir a los demÔs, para servir con la fuerza que Dios proporciona. Al reflexionar sobre lo que sucedió el año pasado, me impresiona cuÔnto la Lambeth Conference fue una oportunidad para ofrecernos hospitalidad de esta manera. Ya sea compartiendo comidas juntos, participando en sesiones de adoración o en grupos de estudio bíblico. Incluso durante nuestras conversaciones mÔs desafiantes. Estuvimos escuchando atentamente, aprendiendo y compartiendo nuestros dones. De todas estas maneras, nos brindamos y recibimos hospitalidad mutua.

Ahora, un año después, la Lambeth Conference continúa con la fase 3. Esta se basa en esa idea de ofrecer esta hospitalidad en el marco de los llamados de Lambeth, compartidos mundialmente con nuestras comunidades eclesiÔsticas de todo el mundo. Los llamados de Lambeth fueron discutidos por los obispos durante la Lambeth Conference y tratan sobre temas importantes de nuestro tiempo. No son conjuntos de políticas o reglas a presentar y luego a seguir. Nos son ofrecidos como regalos, para inspirarnos a compartir la Buena Nueva alrededor del mundo del amor poderoso y transformador de Dios a través de Jesucristo. Esperamos que las iglesias los lleven de la manera mÔs relevante en sus propios contextos.

Así que un año después de la conferencia, les invito a sumar su voz a los llamados. Ya sea como iglesia, grupo de jóvenes, colegio, comunidad religiosa, capellanía, espero que se unan a nosotros en este camino. Queridas hermanas, queridos hermanos, nos enfrentamos a tantos problemas. Las personas de todo el mundo se enfrentan a tantos problemas que requieren una transformación solo posible gracias al poder que Dios transmite a través de Jesucristo. Que los anglicanos de todo el mundo se unan a estas discusiones, mientras juntos buscamos ser la iglesia de Dios para el mundo de Dios. Y que el Señor les bendiga, les proteja y les conserve,dondequiera que estén, y hagan lo que hagan, amén.