Mi viaje a la Lambeth Conference – memorias de una niña de nueve años

  • noviembre 15, 2019

Mi viaje a la Lambeth Conference – memorias de una niña de nueve años

  • noviembre 15, 2019

En 1948, Sally Gainsborough, entonces de nueve años, navegó con sus padres desde Sudáfrica para asistir a la Lambeth Conference. Ahora, a sus ochenta años, comparte con nosotros las memorias de su viaje a la octava Lambeth Conference y nos cuenta cómo fue su vida y la de sus padres en la Comunión Anglicana durante la posguerra.

La mudanza a Sudáfrica – 1927

Mis padres, John y Philippa Hunter, se mudaron a Sudáfrica poco después de su boda para que mi padre pudiera asumir un curato en la Iglesia de San Pablo en Rondebosch, Ciudad del Cabo. No sé cuánto tiempo pensaban quedarse en Sudáfrica, en vista de que dejaron a toda su familia en Inglaterra. Finalmente pasaron toda su vida allá porque mi papá pasó de un puesto a otro y por su compromiso con la iglesia de la Provincia de África Meridional.

Mi infancia en Sudáfrica

Mi hermano, mi hermana y yo nacimos y crecimos en Sudáfrica. Como todos los hijos de clérigos, nos mudábamos con frecuencia según cambiaba el trabajo de mi padre. Antes de que yo naciera, mi papá tuvo un trabajo particularmente complicado como Rector de Namaqualand, donde el clima y las condiciones eran tales que mi hermana se enfermó y la tuvieron que dejar en una casa hogar en Ciudad del Cabo. Yo nací después de este periodo, cuando mi papá era Rector de Stellenbosh, y sé que fue una época especialmente feliz para mis padres.

A principios de los años cuarenta, mi papá se hizo decano de Bloemfontein y después obispo de Kimberley y Kuruman. Siempre entendí que su diócesis era del tamaño de Francia y España, pero a pesar de que no puedo comprobarlo, sé que era muy grande. ¡Incluía una parte del desierto del Kalahari! Mi hermano mayor asistió a su consagración en la Catedral de Santa María la Virgen en Johannesburgo y yo recuerdo haber estado en su entronización en la Catedral de San Cipriano, en Kimberley. ¡Llevaba una cofia amarilla!

Mi padre – la vida de un obispo

Mientras crecía estuve siempre consciente de la presión a la que mi padre estaba sometido por su trabajo como obispo. Viajaba grandes distancias para visitar las parroquias. En ese entonces, la mayor parte del clero anglicano venía de Inglaterra (esto cambió después) y cuando mi padre acompañaba a los nuevos sacerdotes a sus parroquias les tomaba varios días comenzar a organizarlas.

Mi hermano me recordó hace un tiempo de las visitas que solía hacer mi padre regularmente a una comunidad de la iglesia en Waldex Plant, en un yacimiento aluvial de diamantes a las orillas del Río Vaal.

El viaje a la Lambeth Conference – 1948

Viajamos por mar a la Lambeth Conference en 1948. Nos tomó dos semanas llegar a bordo de un barco de la Union Castle Line. ¡Yo tenía nueve años y para mi fue una experiencia tremendamente emocionante viajar lejos y faltar a la escuela por un tiempo en Sudáfrica! También recuerdo tener que llevar ropa más abrigada para el viaje y como mi madre la confeccionaba. Conoceríamos a muchos familiares que yo nunca había visto y, por supuesto, el viaje en barco era una gran experiencia en si misma. Me acuerdo tener que bañarme con agua de mar y usar sólo un cuenco de agua fresca para enjuagarme el jabón.

Había muchas cosas que hacer durante el viaje. Se organizaban juegos en la cubierta, competencias, muchas actividades de entretenimiento y, por supuesto, una ceremonia par marcar nuestro cruce por la línea del Ecuador.

Claramente, la Lambeth Conference no era para mí. Yo me quedé en casa de mi tía, hermana de mi papá, y fui a la Perse School en Cambridge donde ella daba clases. Recuerdo que extrañaba a mis padres, pero pasé un tiempo maravilloso. Tenía mi propia bicicleta que podía montar hasta la escuela, con todo y canasta al frente, ¡y hasta un conejo de mascota!

Participación en la Lambeth Conference – Las experiencias de mis padres

Por tener solo nueve años, temo que me perdí la mayor parte de la Lambeth Conference. Sin embargo, sabía claramente que era un evento importante para mis padres (también en 1958 cuando mi papá era obispo de George). En ambas ocasiones para ellos fue una oportunidad para reencontrarse con la familia. No hubiéramos podido costear el viaje a Inglaterra de otra manera. Sin embargo, me acurdo de que nuestro arzobispo de Ciudad del Cabo (el arzobispo Russel Darbyshire) había fallecido ya sea antes o durante la Lambeth Conference, y quizá fue por este triste acontecimiento que mis padres estuvieron más involucrados de lo que habían previsto.

Mi mamá recibió una invitación inesperada para visitar Alemania con algunas otras esposas de obispos y, en 1948, esta era claramente una visita memorable. Tengo un artículo que escribió después de esto para un periódico de Sudáfrica. También sé que hicieron muy buenas amistades en Lambeth, especialmente con el ya fallecido obispo de Edimburgo, Kenneth Warner, y su esposa, con quienes estuvieron en contacto por mucho tiempo.

Los problemas que enfrentaron mis padres como ministros anglicanos en la posguerra

En cuanto a los problemas que enfrentó mi familia, obviamente, el apartheid en Sudáfrica fue el principal y el objeto de buena parte del trabajo de mi padre. Recuerdo particularmente los problemas en torno a los esfuerzos del gobierno Sudafricano por imponer el apartheid a las congregaciones religiosas y la posición tan valiente que tomó el arzobispo Geoffrey Clayton al negarse públicamente a cumplir con la imposición.

Al parecer fue el Miércoles de Ceniza de 1957, un día antes de su muerte, cuando firmó una carta dirigida al Primer Ministro negándose a obedecer y a pedirles a los miembros de la iglesia anglicana en Sudáfrica que cumplieran con la sección de la Ley de Enmienda de las Leyes de Nativos que buscaba imponer el apartheid a todas las congregaciones cristianas. Fue un acto de valentía entre otros de varios clérigos que fueron encarcelados por ello. Hasta donde sé, esa ley nunca fue aplicada.

El Rev. Gonville ffrench-Beytagh, el capellán de la escuela que me preparó para mi confirmación, estuvo entre los encarcelados por su posición contra el apartheid cuando era decano de Johannesburgo.

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Este artículo fue publicado en palabras de Sally Gainsborough. Sally es madre de Martin Gainsborough, capellán del obispo de Bristol. Los lazos de la familia con la iglesia sudafricana se han mantenido gracias al primo de Martin, Andrew Hunter, decano de Grahamstown. El abuelo de ambos fue obispo. Le damos las gracias a Sally y a su familia por compartir esta historia.