En este Día de la Paz, dedicamos un espacio para recordar algunas de las resoluciones de paz realizadas en 1920 y el influyente “llamado a todo el pueblo cristiano.”

  • septiembre 20, 2019

El 21 de septiembre es el Día Internacional de la Paz – un día que se conmemora en todo el mundo. Establecido en 1981 por resolución unánime de las Naciones Unidas, el Día de la Paz se ha convertido en una fecha compartida mundialmente para que toda la humanidad se comprometa con la paz por encima de todas las diferencias y ayude a construir una cultura de paz.

La Lambeth Conference en 2020 marcará cien años de la influyente Lambeth Conference de 1920. Celebrada tras la Primera Guerra Mundial, la conferencia de 1920 llegó a ser conocida como un momento decisivo y significativo para pedir la paz y la unidad de la iglesia. Fue una reunión que delineó una serie de resoluciones sobre el cristianismo y las relaciones internacionales y también emitió “un llamado a todo el pueblo cristiano.”

Las importantes declaraciones de las resoluciones de 1920 incluyeron un apoyo a las “esenciales bases cristianas de la Liga de las Naciones” y el hecho que la iglesia debería “instar a los pueblos del mundo a aplicar los principios de la Liga de las Naciones” (Resolución 3). También hubo una reivindicación sobre la importancia de ‘la admisión de Alemania en la Liga de las Naciones’ (Resolución 4), y un llamado a ‘todos los partidarios de la Liga de las Naciones para enfrentar las injusticias que sufren las razas indígenas o nativas’ (Resolución 6).

Las resoluciones de 1920 reflejaron el sentimiento del momento que las iglesias deben encontrar maneras de actuar juntas para evitar futuras hostilidades tanto en la iglesia como en el mundo. Las resoluciones completas de la Lambeth Conference 1920 se pueden leer aquí (en inglés).

The consultative body of the 1920 Lambeth Conference

A lo largo de su historia, la Lambeth Conference siempre ha tenido un papel influyente a la hora de apelar por la reconciliación y la unidad de la iglesia, lo que ha sido impulsado en gran medida por las controversias y diferencias de la propia Comunión Anglicana. La primera Lambeth Conference en 1867 se convocó luego de una disputa entre líderes de la iglesia en Sudáfrica, que provocó que los obispos canadienses solicitaran al arzobispo de Canterbury, Charles Longley, que convocara una reunión de líderes de alto rango.

El resultado fue una carta pastoral firmada al finalizar la primera conferencia, en la que se declaraba la necesidad de unidad y cooperación. La carta comenzaba así: “Nosotros, los obispos de la Santa Iglesia católica de Cristo…” deseamos declarar “Nuestro sincero deseo que la oración del Salvador, “Para que todos sean uno”, se cumpla rápidamente en su sentido más profundo y verdadero.” Más adelante, en la conferencia de 1888, los obispos aprobaron el “Cuadrilátero Chicago-Lambeth”, que sigue siendo una declaración anglicana definitiva de las cuatro bases esenciales para una Iglesia unida.

El compromiso de trabajar por la paz y la reconciliación en el mundo es una prioridad constante en toda la Comunión Anglicana. Actualmente, la Red anglicana de paz y justicia (APJN) comparte cuestiones de justicia y paz en contextos locales y trae historias de esperanza a la Comunión en general. A través de este trabajo de redes y el intercambio de información, la APJN apoya a los anglicanos en su respuesta a las Cinco Marcas de la Misión, con un enfoque particular en la Cuarta Marca: “Tratar de transformar las estructuras injustas de la sociedad, enfrentar la violencia de toda índole y buscar la paz y la reconciliación.”

A medida que continuan los preparativos para el evento Lambeth 2020, el tema de “La Iglesia de Dios para el Mundo de Dios – caminando, escuchando y dando testimonio juntos” cobrará mayor relevancia. Los/as obispos/as y sus cónyuges que asisten a la Lambeth Conference representan una diversidad de culturas, tradiciones cristianas y perspectivas teológicas. Hay muchos asuntos importantes y preocupaciones comunes sobre las cuales se debe dialogar. La conferencia de 2020 brinda una oportunidad única en la década para que la Comunión Anglicana explore y celebre su llamado a ser un movimiento mundial de iglesia y misión.