24 JUL 98 . LC047e
Las parroquias ayudan a pagar las cuentas de Lambeth
por Nan CobbeyLa Conferencia de Lambeth nunca ha sido una empresa económica. Pero esta vez, a un cost aproximado de 2.150 libras (US$4.000) por persona, los organizadores reconocieron que sería necesario un esfuerzo serio en la recaudación de fondos, de lo contrario, muchos obispos no podrían asistir.
"Los arreglos eran distintos para cada país," dijo Michael Nunn, el tesorero de la Conferencia de Lambeth. "Alentamos a la gente a ser autosuficientes, pero, a algunos les dijimos, 'le pagaremos sus cuotas; ustedes cubran el costo del viaje'".
Para cumplir esa promesa, los planificadores de la Conferencia tenían que recaudar unas 1,25 millones de libras. Estimaron que más de un tercio de las 600 diócesis anglicanas del mundo probablemente necesitarían algún tipo de ayuda económica. Diferentes provincias tomaron diferentes medidas para contribuir.
En la Iglesia de Inglaterra, pidieron a cada diócesis que recaudase "la cifra redonda de 5.000 libras". "Que yo sepa", dijo Nunn, "todas las diócesis han cumplido".
Michael Nunn alabó su iglesia por ser "la más generosa" pero no tardó en señalar el compromiso de otras partes de la Comunión. "Ha sido muy alentador... la Diócesis de Sabah, por ejemplo, en la Provincia de Asia Sudoriental, -ha contribuido al fondo, y sabemos lo que ha pasado a la economía del sudeste asiático".
"Japón ha contribuido muy generosamente, dado el tamaño de esa Iglesia. Australia y Canadá contribuyeron con un monto importante", dijo Nunn.
"En nuestra diócesis diezmamos", apuntó el Obispo Ping Chung Yong de la diócesis de Sabah. "Lo tomamos muy en serio. Una parte de nuestro diezmo la enviamos a la Conferencia de Lambeth".
Nunn dijo que creía que el fondo para Lambeth era como "una bolsa común, a la cual los que tienen la capacidad pueden contribuir y de la cual los que lo necesitan pueden sacar."
Hubo provincias que, sin ser ricas, tomaron como una cuestión de honor no aceptar subsidios para enviar a sus obispos a Cantórbery. Nigeria, cuyos 59 obispos asisten, "pagó el costo en su totalidad", dijo Nunn.
Cuando David Long le preguntó al Arzobispo de Nigeria Joseph Adetiloye cuántos obispos necesitarían ayuda económica, él dijo 'Ninguno'.
"Le dije 'Estoy convencido de que hemos recibido todo muy fácilmente de la Sociedad Misionera de la Iglesia. La Sociedad nos ha mandado misioneros y maestros por más de 150 años. Si, después de150 años, todavía nos tratan como niños, nunca vamos a madurar".
Jubilada baja con cuerdas de una torre
La diócesis anfitriona de la conferencia, la Diócesis de Cantórbery, ideó un número de proyectos creativos para recaudar su porción del fondo para Lambeth. Ya que tiene tres obispos, la diócesis de 267parroquias, se comprometió a reacaudar 15.000 libras.
Siguiendo la parábola de los talentos, el Obispo Richard Allan Llewellin le dio 10 libras a cada parroquia y pidió que las "invertiera".
La parroquia de San Juan en Grove Green, Boxley recaudó 134,86 libras invertiendo en paquetes de chocolates que el párraco a su vez les dio a los niños. "Devuélvanlos llenos de plata" les dijo. Y así lo hicieron.
La parroquia de Chilham levantó 202,24 libras y se convirtió en un punto de atración turística cuando abrió el pórtico de la iglesia para café, almuerzos, y meriendas.
Pero fue Betty Kirkwood de la parroquia de Willesborough quien mejor ilustró mejor el compromiso de la diócesis con la Conferencia. A los 75 años y recién operada de cadera, la Sra Kirkwood y dos amigos más jóvenes recaudaron 631 libras bajando con cuerdas de la torre del depósito de agua, que tenía 180 pies de altura, en el campamento militar en Shorncliffe cerca de Folkestone.
"Ella es una jubilada que tiene mucho brío", dice el Rdo. Mike McEnery, su párroco en la iglesia de Santa María, Willesborough.
"Pidieron dinero para los obispos de países en vías de desarrollo y ella pensó que la mejor manera de hacerlo era bajar con cuerdas del depósito de agua".
Al final dice el tesorero diocesano David Kemp, la Diócesis de Cantórbery aportó 5.000 libras de su propio presupuesto y recibió 19.000 libras de los proyectos parroquiales además de las 2.670 libras que el obispo invirtió en un principio.