21 JUL 98 . LC029e
Asesores en Lambeth sopesan los comentarios oficiales de la Iglesia Católica Romana sobre la unidad
Un alto dignatario de la iglesia Católico-Romana presentó un
positivo, aunque cauteloso, análisis de las relaciones entre las
iglesias Anglicana y Católico-Romana, según algunos de los
asesores ecuménicos que asisten a la Conferencia de Lambeth.
La homilía del Cardenal Edward Cassidy --presidente del Consejo
Pontificio Vaticano para la Promoción de la Unidad de los Cristianos--
en el oficio de lunes 20 de julio en la noche,
reafirmó que ambas iglesias "comparten una auténtica
pero imperfecta comunión", dijo el Decano William Franklin,
de la Escuela de Teolog'a de la Universidad de Yale en Estados Unidos.
"Reafirmó categóricamente el compromiso de la Iglesia
Católico-Romana hacia una unidad visible y completa de todos los
creyentes bautizados, lo que significa el establecimiento de una plena
comunión", incluida una reconciliación de ministerios
y de sacramentos, dijo el Decano Franklin. La declaración del Cardenal
Cassidy de que anglicanos y católicoóromanos estan "cada
vez más vinculados entre sí" es una descripción
técnica pero, a la vez, de gran importancia.
Y, aunque el Cardenal Cassidy hizo claras advertencias de que algunas tendencias
de la Comunión Anglicana podrían da--ar esta relación,
sus palabras reflejaron "un nivel de comunión en el cual necesitamos
ser realistas el uno con el otro", expresó.
La homilía también reflejó "el nivel de preocupación
que él tiene por el bienestar de nuestra Iglesia", observó la
Rda. Canónigo Alyson BarnettóCowan, directora de Fe, Culto
y Ministerio del Sínodo General de la Iglesia Anglicana de Canadá.
Al igual que el Decano Franklin, la Canónigo BarnettóCowan
es asesora de los obispos de la IV Sección, que se ocupa de los
asuntos ecuménicos.
Ella subrayó, no obstante, que las palabras del cardenal Cassydy
fueron "más cautas que entusiastas". En particular él
trajo a colación las cuestiones fundamentales respecto al papel
de la autoridad como fuerza de unidad para la dos iglesias, cuestiones "con
las que la Comunión Anglicana se debate todo el tiempo".Aunque
el cardenal Cassidy no fue explícito en su referencia a la necesidad
de una autoridad universal como instrumento de unidad, pareció que "ofrec'a
el papado como esa autoridad", dijo el Decano Franklin. "¿Querrán
los anglicanos encontrar una comunión universal dentro de una autoridad
principal? No lo veo como una conclusión ya aceptada". Más
bien, sugirió, "nuestros obispos pueden proponer otras formas
de autoridad universal, que no estén centralizadas en una persona
o en un solo cargo".
El Cardenal Cassidy, seóaló Franklin, advirtió también
que "nuestra desunión interna conduce a una creciente desunión
con la Iglesia Católico-Romana", apuntó Franklin. "El
sugiere que existe un debilitamiento general de la coherencia interna en
la Comunión
Anglicana".
"Cuando el Cardenal Cassidy se refiere a nuevas interpretaciones del
Evangelio que crean nuevos problemas, parece que está aludiendo
a algo, pero no lo especifica", dijo la canónigo Barnett-Cowan.
La homilía del Cardenal no mencionó ningún otro tópico,
entre los considerados por la Conferencia, con excepción de la sexualidad
humana". Los anglicanos podrían responder que están
considerando todos los temas como "una respuesta fiel al llamado del
Espíritu", dijo Barnett-Cowan, y apuntar también que "como
anglicanos, discutimos los temas de una forma distinta a la que usa la
Iglesia Católicas Romana para discutirlos".
Un beneficio esencial de la homilía, dijo el Decano Franklin, es
que ofreció un "contexto útil" para la discusión
de las relaciones entre ambas iglesias por parte del subógrupo de
la IV Sección, presidido por el Obispo Frank Griswold de los Estados
Unidos. "Lo que el Cardenal ha hecho es hacernos saber lo que él
entiende respecto a cuál debiera ser nuestra relación [con
Roma] en la siguiente década, con recomendaciones sobre lo que puede
ayudar a mejorarla y, también, a debilitarla".
A medida que la Conferencia analice sus diversos temas, la homilía
[de Cassidy] será un recordatorio que cuán importante es
para los obispos anglicanos la relación con la Iglesia Católico-Romana
en este momento", agregó Franklin. "Ellos deben hacer
esa evaluación".
En respuesta a esa homilía y usando las propias palabras del Cardenal
Cassidy, "nosotros querr'amos expresar con amor cristiano las preocupaciones
de la Comunión Anglicana
sobre esa relación", dijo. El espíritu de la Conferencia
debería ser: él ha delineado un contexto; nosotros debemos
responder con nuestra interpretación de lo que esto significa".